Enseñar a los adolescentes a cuidar su salud es fundamental para evitar que los niños y niñas sufran las consecuencias de no protegerse sí mismos. Por lo general, todas las personas cuando son jóvenes piensan que lo serán para siempre. Que las enfermedades y los problemas de salud pertenezcan a los ancianos y en definitiva a los jóvenes nos hacen invencibles.

Sin embargo, cada año millones de adolescentes que viven en países desarrollados padecen diversas enfermedades por falta de atención y autoprotección. Entre los más habituales se encuentran los relacionados con la sexualidad, abuso de alcohol y otras sustancias o mala alimentación. Por eso, es muy importante educar a los niños desde una edad temprana, para que sean conscientes de que su salud en el futuro dependerá de su cuidado a lo largo de su vida.

¿Cuáles son los cuidados básicos para un adolescente?

Durante la infancia, los padres y las madres tienen la capacidad y la oportunidad de cuidar y proteger a sus hijos en todos los aspectos. Sin embargo, cuando llega la adolescencia los chicos quieren ser cada vez más autónomos e independientes. Esto significa no permitir que los padres los cuiden como lo hacían cuando eran niños. Aunque esto es normal, que forma parte de su propia madurez, es muy importante que aprendan a cuidarse a sí mismos.

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Este es el cuidado básico que los adolescentes necesitan aprender, pero cuanto antes aprendan a cuidarse a sí mismos, todo es parte del aprendizaje y el desarrollo personal. Pero además, puedes enseñarles otras cosas muy importantes como cocinar o organizarse o planificar sus tareas para que aprendan a ser más productivos.

mantener un peso saludable


Cuanto mayor sea, más difícil será desarrollar una buena y saludable rutina de alimentación y ejercicio. Todo esto se convierte en problemas de salud que, a la larga, pueden conducir a patologías graves como obesidad, diabetes o enfermedades del corazón, entre otras. Enséñeles a sus adolescentes a comer de diversas formas, practiquen deporte con regularidad y, en general, adquieran hábitos saludables.

Buenos hábitos de higiene personal

Entre ellos, darte una ducha todos los días y mantener tu cabello limpio en todo momento. Cepille sus dientes con frecuencia todos los días para evitar problemas dentales. También es muy importante que aprendan a cuidar su piel, usando siempre protección solar y evitando la exposición prolongada al sol. En cuanto al cuidado de la piel, a partir de los 14 o 15 años es recomendable comenzar a utilizar la hidratación facial, con productos fluidos específicos para esta edad.

De esta manera pueden evitar en gran medida las consecuencias de la pubertad en la piel. Como el acné, las estrías y todos los trastornos externos que resultan de los cambios hormonales.

Promover la buena salud mental


Como resultado de todos estos cambios hormonales que ocurren en la adolescencia, muchos niños y niñas desarrollan problemas de salud mental. Por tanto, es fundamental trabajar con niños desde una edad temprana en su autoestima, porque la autoestima es la herramienta más poderosa ante cualquier dificultad. Tanto emocionalmente como en todos los ámbitos de la vida.

Buenos hábitos de sueño

También es muy común que los adolescentes se duerman tarde y que los padres o madres no controlan las horas de sueño. Los niños en estos días tienen métodos de entretenimiento uno a uno muy convenientes, con sus propios dispositivos móviles y en cualquier lugar. Es una manera muy fácil de pasar mucho tiempo a solas, sin que nadie verifique si duermen bien o las horas necesarias.

Siempre que sea posible, trate de que los niños dejen sus teléfonos celulares fuera de la habitación para dormir. Si también promueve las relaciones familiares por la noche, pasar tiempo con la familia o comentar sobre el progreso del día, descubrirás mucho sobre la vida y la personalidad de tus hijos. Estos momentos los unirán como familia y serán la mejor manera de fortalecer los lazos emocionales.